Melville el vikingo moderno, D.H. Lawrence

herman-melville

Para mí el gran visionario y poeta del mar es Melville. Su visión es más real que la de Swinburne, al no atribuir personalidad al mar, y mucho más sólida que la de Joseph Conrad porque Melville no adscribe al océano sentimentalismo alguno ni tampoco a los desdichados que sobreviven por esos mares.  Gimoteando sobre un pañuelo empapado como Lord Jim.
Melville tiene la magia misteriosa y extraña de las criaturas marinas y algo de su repugnancia. No es del todo un animal terrestre. Tiene algo de escurridizo. Siempre hay algo marino en él. En vida dijeron que estaba loco –o perturbado. No estaba ni loco ni perturbado. Pero estaba al borde de serlo. Una de sus mitades era un animal marino, como aquellos terribles vikingos de barba rubia que rompían las olas con sus afilados barcos.
Era un vikingo moderno. Sucede algo curioso con quienes tienen los ojos realmente azules. No son nunca completamente humanos, en el buen sentido clásico, humanos como lo son quienes tienen los ojos castaños: lo humano del humus de la vida. En las personas de auténticos ojos azules normalmente hay algo abstracto, elemental. Las personas de ojos castaños son, por así decirlo, como la tierra, que es un tejido de vida pasada, orgánica, compuesta. En los ojos azules hay sol y lluvia y un elemento abstracto, no creado, agua, hielo, aire, espacio, pero no hay humanidad. Las personas de ojos castaños son personas del viejo, viejísimo mundo: Allzu menschlich*. Las personas de ojos azules tienden a ser demasiado sutiles y abstractas.
Melville es como un vikingo rumbo a su morada, el mar, demorado por la edad y los recuerdos, y, por una especie de insuperable desesperación, casi delirante. Porque no puede aceptar la humanidad. No puede pertenecer a la humanidad. No puede.

D.H. Lawrence
Estudios sobre literatura clásica norteamericana

Retrato de Hermann Melville

* Demasiado humanos

7 comentarios
  1. Pilar Escalona dijo:

    Un retrato muy bien conseguido. Una descripción original y sugerente.

  2. No puede aceptar la realidad… o preferiría no hacerlo. Formidable. Me has proporcionado la clave de la extrañeza que no abandona al joven Ismael.

    • “No puede aceptar la realidad… o preferiría no hacerlo”. I would prefer not to. Brillante. Bienvenida María-Cruz a esta calle.

  3. martincx dijo:

    Descripción de a un autor que en mi niñez me animó a surcar los mares de la literatura.

    Gran post

    • Una bonita iniciación a la literatura. Gracias por dejarte caer por aquí Martin! Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: