Montaigne y el arte de la cita

Michel de Montaigne

¡Qué injusticia flagrante decir que Montaigne sólo imitó a los antiguos! Los cita muy oportunamente, y eso es lo que los comentaristas no hacen. Él piensa y estos caballeros no piensan. Él apoya sus pensamientos en los de los grandes hombres de la antigüedad; los juzga, los combate, conversa con ellos, con su lector, consigo mismo; siempre original en la manera en que presenta las cosas, siempre lleno de imaginación, siempre pintor, y lo que me encanta, siempre dudando.

Voltaire
Carta al conde de Tressan
21 de agosto de 1746
Traducción: KNB

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Existe un arte de la cita, y entre nosotros Montaigne parece poseerlo en el más alto grado: esto se reconoce por el hecho de que uno no quiere suprimir ninguna, por lo bien que el texto y las citas se comentan y se iluminan entre sí, y suman.

Una cita bien elegida enriquece e ilumina el párrafo donde aparece, como un rayo de sol enriquece un paisaje: los rayos de la tarde que dibujan, detallan, embellecen incluso paisajes monótonos y desnudos como las montañas de Epiro vistas desde el mar o desde la bahía de Corfú. El hecho mismo de que esto, este verso, esta frase entre comillas provenga de otra parte, ensancha el horizonte intelectual que yo trazo alrededor del lector. Es una llamada o un recordatorio, una comunicación establecida: toda la Poesía, todo el tesoro de la literatura evocados brevemente, puestos en relación con mi obra en el pensamiento de quien lee. Mismo país. “In no strange land”.

Valéry Larbaud
“Des citations”, Obras completas
Bajo la invocación de san Jerónimo
Traducción: KNB

Imagen: Michel de Montaigne