Algunos principios de agrupación de libros, Anne F. Garréta

Anne F. Garreta

Principio 1 (Russelliano)

Una bipartición simple de cualquier conjunto de libros puede hacerse según el siguiente principio:

  • libros en los que uno recuerda haber encontrado al menos una vez la palabra “libro”;
  • libros de los que no se recuerda que hayan podido contener la palabra “libro”.

Principio 2

  • libros escritos sin la letra “e”;
  • libros que, afortunadamente, no ofrecen la menor línea de diálogo;
  • libros que prescinden de las descripciones en focalización interna;
  • libros que abusan de la descripción en focalización interna;
  • libros escritos sin verbos;
  • libros escritos sin asignar a los personajes ninguna marca de género;
  • libros escritos sin puntuación ni ortografía;
  • libros sin interés.

Principio 3

  • libros que uno imagina o sabe que formaron parte de la biblioteca de Kimbote, el anotador de Pálido fuego;
  • libros que Rodolphe podría haber regalado a Emma, si hubiera sido Valmont y no Rodolphe;
  • libros de las colecciones del Vaticano capaces de justificar el acto gratuito de Lafcadio;
  • libros susceptibles de enviar de nuevo a Paolo y Francesca da Rimini al Infierno.

Principio 4

  • libros que, de haber sido uno J.-J. Rousseau, solo habría leído con una mano (y que normalmente se leen con un ojo distraído);
  • libros que, de tanto hablar de ellos o de tanto oír hablar de ellos, acaban saliendo por los ojos;
  • libros escritos por escritores sin oído;
  • libros que solo pueden leerse padeciendo un resfriado;
  • libros rompepelotas;
  • no brainers.

Principio 5

  • libros escritos en una lengua cuando evidentemente fueron pensados en otra;
  • libros supuestamente escritos en francés y que, sin embargo, parecerían traducidos de una lengua extranjera (probablemente ni siquiera indoeuropea) por una máquina de traducción automática;
  • libros aparentemente escritos bajo el efecto de una indigestión de metafísica alemana;
  • libros de los que no se sabe si fueron escritos (supuestamente en francés) por una máquina de traducción automática o bajo el efecto de una indigestión de metafísica alemana por una máquina de filosofía automática.

Principio 6

  • libros en los que aparecen ballenas;
  • libros que no presentan la menor ballenita;
  • libros de los que han desaparecido, no se sabe por qué, las ballenas que uno imaginaba allí.

Principio 7

  • libros supuestamente patéticos que te dejaron frío;
  • libros supuestamente eróticos que te dejaron de mármol;
  • libros violentamente anotados en los márgenes;
  • libros que contienen al menos una frase que haría llorar si uno se atreviera a leerla en voz alta;
  • libros de los que personas a las que uno desprecia han hablado mal (esos libros son inevitablemente respetables);
  • libros que personas a las que uno admira consideran o han considerado valiosos;
  • libros de los que al menos un personaje te inspiró alguna vez, al doblar una línea, aunque solo fuera una sospecha de deseo;
  • libros tan mal escritos que se vuelven fascinantes.

Principio 8

Otra partición:

  • libros hogareños;
  • libros nómadas.

Entre estos últimos, se podrá distinguir:

  • libros comprados en la otra orilla del Sena;
  • libros que han cruzado al menos una vez un océano;
  • libros que echaste cruelmente de menos una noche a las tres de la mañana, porque se habían quedado en la otra orilla del Atlántico;
  • libros que muestran una inclinación evidente a migrar, a la primera oportunidad, debajo de las camas;
  • libros que uno ha llevado varias veces al campo sin otra consecuencia que hacerles tomar el aire.

Principio 9

  • libros entre cuyas páginas se han colocado, para secarlas y conservarlas, hojas, flores o gramíneas recogidas durante ciertos paseos;
  • libros que contienen al menos una frase que uno sabe de memoria;
  • libros que no dejaron el menor recuerdo;
  • libros que uno recuerda haber leído en un sofá de color claro, en una habitación de una ciudad extranjera;
  • libros que uno recuerda haber leído en un árbol, justo el día en que la rama se rompió, pero sin lograr recordar de qué hablaba.

Principio 10

  • libros regalados por alguien a quien uno ama, amaba o ha amado;
  • libros de los que uno habló con alguien a quien amaba;
  • libros de los que a uno le habría gustado hablar con alguien a quien amó;
  • libros que uno imagina que podrían o podrían haber gustado a alguien a quien ama o ha amado;
  • libros que uno sospecha que alguien a quien ama o ha amado ha leído, sin haberlo aclarado nunca;
  • libros que uno jamás habría leído si alguien a quien ama o amaba no los hubiera señalado a su deseo;
  • libros que uno querría o habría querido leer en la cama con alguien a quien ama o ha amado sin habérselo dicho nunca;
  • libros sin relación alguna con el amor de nadie (pero de esos, ¿quién se acuerda?).

Anne F. Garréta
Impensado / Desclasado
Biblioteca oulipiana
Texto completo en francés
Traducción: KNB

Foto: Anne F. Garréta