Principio 1 (Russelliano)
Una bipartición simple de cualquier conjunto de libros puede hacerse según el siguiente principio:
- libros en los que uno recuerda haber encontrado al menos una vez la palabra “libro”;
- libros de los que no se recuerda que hayan podido contener la palabra “libro”.
Principio 2
- libros escritos sin la letra “e”;
- libros que, afortunadamente, no ofrecen la menor línea de diálogo;
- libros que prescinden de las descripciones en focalización interna;
- libros que abusan de la descripción en focalización interna;
- libros escritos sin verbos;
- libros escritos sin asignar a los personajes ninguna marca de género;
- libros escritos sin puntuación ni ortografía;
- libros sin interés.
Principio 3
- libros que uno imagina o sabe que formaron parte de la biblioteca de Kimbote, el anotador de Pálido fuego;
- libros que Rodolphe podría haber regalado a Emma, si hubiera sido Valmont y no Rodolphe;
- libros de las colecciones del Vaticano capaces de justificar el acto gratuito de Lafcadio;
- libros susceptibles de enviar de nuevo a Paolo y Francesca da Rimini al Infierno.
Principio 4
- libros que, de haber sido uno J.-J. Rousseau, solo habría leído con una mano (y que normalmente se leen con un ojo distraído);
- libros que, de tanto hablar de ellos o de tanto oír hablar de ellos, acaban saliendo por los ojos;
- libros escritos por escritores sin oído;
- libros que solo pueden leerse padeciendo un resfriado;
- libros rompepelotas;
- no brainers.
Principio 5
- libros escritos en una lengua cuando evidentemente fueron pensados en otra;
- libros supuestamente escritos en francés y que, sin embargo, parecerían traducidos de una lengua extranjera (probablemente ni siquiera indoeuropea) por una máquina de traducción automática;
- libros aparentemente escritos bajo el efecto de una indigestión de metafísica alemana;
- libros de los que no se sabe si fueron escritos (supuestamente en francés) por una máquina de traducción automática o bajo el efecto de una indigestión de metafísica alemana por una máquina de filosofía automática.
Principio 6
- libros en los que aparecen ballenas;
- libros que no presentan la menor ballenita;
- libros de los que han desaparecido, no se sabe por qué, las ballenas que uno imaginaba allí.
Principio 7
- libros supuestamente patéticos que te dejaron frío;
- libros supuestamente eróticos que te dejaron de mármol;
- libros violentamente anotados en los márgenes;
- libros que contienen al menos una frase que haría llorar si uno se atreviera a leerla en voz alta;
- libros de los que personas a las que uno desprecia han hablado mal (esos libros son inevitablemente respetables);
- libros que personas a las que uno admira consideran o han considerado valiosos;
- libros de los que al menos un personaje te inspiró alguna vez, al doblar una línea, aunque solo fuera una sospecha de deseo;
- libros tan mal escritos que se vuelven fascinantes.
Principio 8
Otra partición:
- libros hogareños;
- libros nómadas.
Entre estos últimos, se podrá distinguir:
- libros comprados en la otra orilla del Sena;
- libros que han cruzado al menos una vez un océano;
- libros que echaste cruelmente de menos una noche a las tres de la mañana, porque se habían quedado en la otra orilla del Atlántico;
- libros que muestran una inclinación evidente a migrar, a la primera oportunidad, debajo de las camas;
- libros que uno ha llevado varias veces al campo sin otra consecuencia que hacerles tomar el aire.
Principio 9
- libros entre cuyas páginas se han colocado, para secarlas y conservarlas, hojas, flores o gramíneas recogidas durante ciertos paseos;
- libros que contienen al menos una frase que uno sabe de memoria;
- libros que no dejaron el menor recuerdo;
- libros que uno recuerda haber leído en un sofá de color claro, en una habitación de una ciudad extranjera;
- libros que uno recuerda haber leído en un árbol, justo el día en que la rama se rompió, pero sin lograr recordar de qué hablaba.
Principio 10
- libros regalados por alguien a quien uno ama, amaba o ha amado;
- libros de los que uno habló con alguien a quien amaba;
- libros de los que a uno le habría gustado hablar con alguien a quien amó;
- libros que uno imagina que podrían o podrían haber gustado a alguien a quien ama o ha amado;
- libros que uno sospecha que alguien a quien ama o ha amado ha leído, sin haberlo aclarado nunca;
- libros que uno jamás habría leído si alguien a quien ama o amaba no los hubiera señalado a su deseo;
- libros que uno querría o habría querido leer en la cama con alguien a quien ama o ha amado sin habérselo dicho nunca;
- libros sin relación alguna con el amor de nadie (pero de esos, ¿quién se acuerda?).
Anne F. Garréta
Impensado / Desclasado
Biblioteca oulipiana
Texto completo en francés
Traducción: KNB
Foto: Anne F. Garréta