Desde muy joven tuve la sensación de que una prenda usada, un cuerpo muerto y la fotografía de alguien eran, en el fondo, la misma cosa: un objeto que remite a un sujeto desaparecido. He comprado mucha ropa en los mercadillos. Me conmueve mucho encontrar una chaqueta tirada en la acera y pensar que perteneció a alguien, que quizá esa persona murió o simplemente dejó de quererla, y que por eso esa chaqueta se ha quedado falta de amor. Entonces uno la mira y le dice «ven conmigo». Y esa chaqueta vuelve a vivir, vuelve a tener aventuras, vuelve a ser querida.
Christian Boltanski
Conversación con Martin Quenehen
France Culture, julio 2017
Foto: Christian Boltanski