He vuelto una y otra vez a los poetas, Teju Cole

Tomas-Tranströmer

Dos verdades se aproximan. Una viene de dentro, la otra de fuera, y allí donde se encuentran tenemos la oportunidad de vislumbrarnos.

Tomas Tranströmer
(Preludios)

Tomas Tranströmer ha sido durante muchos años uno de mis puertos de refugio. Los poemarios que tengo en mis estantes rara vez pasan mucho tiempo cerrados. Vuelvo a él cuando quiero acercarme todo lo posible a lo inefable. El nuevo siglo ha traído años oscuros, y he vuelto una y otra vez a los poetas. Me cuidan, y, por adoptar una frase de Tranströmer, he sobrevivido con leche robada de su firmamento. Leo a Walcott, a Bishop, a Ondaatje, a Szymborska, a Bonta y a otra docenas de poetas maravillosos, pero por encima de todo leo a Heaney y a Tranströmer, que, de manera diferentes, funden las grandes preguntas con la experiencia personal.
Leer a Tranströmer -el mejor momento es de noche, en silencio y solo- es rendirse a lo inverosímil. Es levantarse de la cama y escuchar lo que está diciendo la casa y cómo responde el viento de fuera.

Teju Cole
“Tomas Tranströmer”
Cosas conocidas y extrañas

Foto: Tomas Tranströmer