La gran risa de Nietzsche, Gilles Deleuze

Gilles Deleuze

Si transformo la pregunta que acaba de formularse en términos más claros para mí, daría esto: ¿qué es exactamente la forma mercantil de la literatura?, lo cual no es lo mismo que la forma mercantil de cualquier otro producto. En relación con esto, hay autores que, evidentemente, trabajan dentro de la forma mercantil de la literatura. Pero hasta hace relativamente poco, creo, el deseo de los autores era ser publicados. De modo que lo que se llama un gran autor es alguien que, al menos hasta hace poco, no pensaba prescindir de la forma mercantil de la literatura; pero, de cierta manera, pensaba —o incluso no lo pensaba, lo hacía sin pensarlo— poner una bomba en el paquete […].

Lo que casi me interesaría es, desde el punto de vista de autores muy clásicos, cómo coexisten ambas cosas: cómo la forma mercantil se ofrece al lector y cómo, por debajo, hay algo que constituye la única subversión real, conectada con dominios completamente distintos, llegado el caso con dominios revolucionarios, y no solamente en el lenguaje.

Hay algo más, y generalmente ese algo más, me parece, se evalúa a través de la risa. Tomo ejemplos: Beckett. En Beckett hay una forma mercantil bien conocida. Y generalmente esa forma mercantil es la misma por la cual el lector reacciona diciendo “la angustia”, “el mundo de la incomunicación”, etcétera. Todo eso son cosas completamente codificadas. Pero por debajo, ¿qué hay? Hay una especie de flujo, hay mil tipos de flujos que deben suscitar, en todo autor y en todo lector normal, una inmensa carcajada. La única pregunta que hay que hacerse con respecto a Beckett es: ¿qué es lo que te hace reír a ti en Beckett?, ¿qué es lo que me hace reír a mí? Se advierte que no son las mismas cosas, pero creo que esa potencia de la risa es ya una potencia del lado de los contra-códigos […]

Pienso también en Kafka. En Kafka, la Carta al padre permite que todo el mundo se reconozca: es la forma mercantil. Pero ¿qué es lo que pasa por debajo? ¿Qué devenir inhumano, qué devenir animal? La metamorfosis: todo el mundo comprende la forma mercantil, la novela familiar —el padre, la madre, la hermana—. Eso no basta para definir la forma mercantil, pero permite definir su contenido. Y por debajo, Kafka hace pasar cosas muy extrañas, flujos absolutamente inasignables, donde ya no se puede decir: “esto es esto, aquello es aquello”. Eso es también lo que constituye el carácter cómico de Kafka. Yo creo que reír es siempre reaccionar a una descodificación: es ver fluir algo que no es codificable y preguntarse: “¿a qué código remite esto?”. Ahí está la gran risa, la risa de Nietzsche.

Gilles Deleuze
Transcripción del curso con Hélène Cixous
Universidad de Vincennes, junio de 1973