Adoro las piedras, Ursula K. Le Guin

Ursula K. Le Guin

Adoro las piedras. Soy de ese tipo de personas que va recogiendo piedras y cuando llega a casa tiene la chaqueta mucho más pesada. Luego, saco las piedras del bolsillo y son tan bellas, tan hermosas. Tengo una regla y es que cuando no recuerdo de dónde son, las tengo que poner en el jardín. Nuestro jardín será muy interesante para los geólogos del futuro. Hay algo en las piedras… son una entidad pequeña que tienes entre las manos, pesan, existen, tienen color, tienen dignidad, y vivirán mucho más que tú. Es increíble, tener una cosa entre las manos que no sabes cuántos años tiene, algo que es una entidad.

Ursula K. Le Guin
La conexión infinita: Una conversación
entre Donna Haraway y Ursula K. Le Guin
Traducción: Helen Torres
Continta me tienes

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LA MÉDULA

Había una palabra dentro de una piedra.
Traté de extraerla de ella,
mazo y cincel, pico y punzón,
hasta que la piedra goteó sangre,
pero aún no podía oír la palabra
que la piedra había pronunciado.
La arrojé a un lado del camino
entre un millar de piedras
y según me alejaba me gritó
bien alto la palabra al oído
y la médula de mis huesos
la escuchó, y respondió.

Ursula K. Le Guin
En busca de mi elegía
Traducción: Andrés Catalán
Nórdica Libros

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ASOMBRO

El centro no es donde el centro está
sino donde estaré cuando siga
las líneas de piedras que rodean un centro
que no está allí
sino allí.
Las líneas de piedras conducen adentro, llevando
a quien sigue al comienzo
donde todo lo sabido
es nuevo.
La piedra es piedra y más que piedra;
el centro se abre como un párpado abriéndose.
Cada rosa un laberinto: las huecas colinas:
Yo no soy yo
sino la pupila.

Ursula K. Le Guin
Traducción: Diana Bellesi

Foto: Ursula K. Le Guin